El miércoles 2 de abril de 2025, Fundación Reduciendo Daño (RD) realizó una charla en el Centro de Salud Integral Adolescente de Huechuraba, como actividad obligatoria para jóvenes y sus familias dentro del Programa Ambulatorio Intensivo (PAI) de la comuna. La jornada, de 17:00 a 19:00 horas, buscó entregar información sobre las sustancias más consumidas en Chile y acercar el enfoque de reducción de daños a la comunidad del programa.
Qué fue esta actividad — y qué no fue
Fue una jornada educativa dirigida a un público específico: adolescentes y jóvenes en tratamiento dentro del PAI, junto a sus familiares, en una actividad que el propio programa definió como obligatoria para quienes participan de él. No fue un punto de testeo ni se analizaron sustancias ese día — a diferencia de nuestro trabajo en fiestas y festivales, aquí el objetivo fue exclusivamente informativo: explicar qué sustancias circulan hoy en Chile y qué significa reducir daños cuando ya existe un consumo o un proceso de tratamiento en curso.
Por qué un PAI invita a RD
Los Programas Ambulatorios Intensivos son dispositivos de salud pública para adolescentes con consumo problemático de sustancias, y trabajan directamente con jóvenes y sus familias. Que un PAI decida sumar una charla de reducción de daños —en vez de un enfoque exclusivamente abstencionista— refleja algo que ya contamos al hablar de nuestro trabajo con el Hospital de Día Alsino: desde 2025 nos hemos acercado a distintos PAI de la Región Metropolitana —Huechuraba, Recoleta, Pedro Aguirre Cerda y Cerrillos— para mostrar la reducción de daños como una herramienta más dentro de programas que ya existen, no como un reemplazo de lo que hacen.
En el caso de un PAI, eso tiene un matiz adicional: la charla no se dirige solo a quien consume, sino también a sus familias, que muchas veces no tienen información clara sobre qué son las sustancias que circulan hoy ni cómo hablar de ellas sin caer en el miedo o la desinformación. Acercar ese lenguaje a un espacio familiar, dentro de un programa de tratamiento, es distinto a hacerlo en una fiesta electrónica —pero parte del mismo objetivo: que la información llegue antes que el daño.
Qué se conversa en una charla como esta
El eje de estas jornadas es siempre el mismo: qué son las sustancias psicoactivas más consumidas en Chile hoy, qué riesgos reales conllevan, y qué significa reducir esos riesgos sin moralizar ni criminalizar a quien consume. No se trata de promover el consumo, sino de dar herramientas de información para que jóvenes y familias puedan tomar decisiones más informadas —el mismo enfoque que aplicamos en cualquier otro espacio donde hablamos de reducción de daños.
Una charla, muchas comunas
Esta actividad en Huechuraba no es un caso aislado: es parte del mismo trabajo con el sistema público que empezamos a describir con más detalle en nuestro registro de trabajo en terreno. Cada charla en un PAI o en un centro de salud es, en el fondo, la misma apuesta: que la reducción de daños deje de ser una idea externa y pase a formar parte de las herramientas que ya usan los equipos de salud y los programas de tratamiento en Chile.
Este trabajo se sostiene con las mismas líneas de financiamiento que el resto de la fundación: venta de tests, asesorías y testeos en eventos, y donaciones. Si trabajas en un programa de salud o tratamiento y quieres conversar sobre una charla similar, puedes escribirnos.
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Ver nuestros servicios →Este trabajo también forma parte de una trayectoria más larga, respaldada por datos públicos: en 2026 publicamos un estudio revisado por pares sobre 992 muestras analizadas en 22 eventos de música electrónica durante 2024.
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