En 2023, la Fundación Reduciendo Daño analizó drogas en fiestas y encontró algo alarmante: 1 de cada 4 muestras no contenía el compuesto esperado. Mientras tanto, el consumo sigue subiendo y las políticas de castigo siguen sin funcionar. Es hora de hablar en serio sobre reducción de daños.
Contexto¿Por qué este enfoque es urgente?
El consumo de drogas en Chile ha aumentado de manera sostenida en los últimos años. Según datos del SENDA (2022), el incremento es especialmente marcado entre personas de 19 a 25 años. En ese contexto, han emergido tendencias que transforman la cultura del consumo, como el auge del «Tusi», una mezcla cuya composición varía según quien la prepare, lo que eleva enormemente los riesgos por su incertidumbre química. Para saber qué hay en lo que consumes, puedes usar nuestros kits de análisis de sustancias o la App Testeo Guiado.
Lo que hace la Fundación Reduciendo Daño
Frente a esta realidad, la respuesta comunitaria ha sido clave. A nivel mundial, han surgido organizaciones dedicadas a la reducción de daños que trabajan directamente con las comunidades, salvando vidas día a día. En Chile, la Fundación Reduciendo Daño lleva más de cinco años ofreciendo educación digital, intervenciones en terreno y análisis de drogas en fiestas, previniendo consumos riesgosos directamente donde ocurren.
El enfoque comunitario ha generado confianza entre las personas que consumen drogas, reduciendo las barreras que enfrentan quienes buscan ayuda. Esto resulta crucial para la población joven y universitaria: el grupo que más consume drogas recreativas y, por tanto, el más expuesto a los daños asociados. Si quieres informarte antes de consumir, revisa nuestra App Testeo Guiado.
En paralelo, el Instituto de Salud Pública (ISP) ha reportado desde 2020 un aumento sostenido en la adulteración de sustancias con compuestos que incrementan los riesgos para la salud. Nuestros reactivos colorimétricos permiten detectar estas adulteraciones antes de consumir, evidenciando el peligro real al que están expuestas las personas usuarias.
Reflexión final
Repensar el enfoque
Las estrategias aplicadas en las últimas décadas no han logrado contener el aumento en el consumo ni minimizar los daños asociados. El constante cambio en la composición de las drogas sintéticas, junto con el incremento de su consumo, representa una bomba de tiempo.
Si no se adoptan medidas oportunas, los daños asociados al consumo de drogas —tanto para las personas como para la sociedad— pueden agravarse drásticamente. Para abordar estos desafíos es necesario replantear el enfoque: adoptar una visión más humana hacia las personas que consumen drogas, brindándoles herramientas para su bienestar, acercando la ayuda y dejando de castigarlas por su decisión. Conoce más sobre nuestro trabajo en el blog de Reduciendo Daño o explora cómo unirte al equipo.
