Combinar drogas (también llamado policonsumo) es una práctica común pero con riesgos significativos. En lo ideal, lo mejor es evitar mezclar sustancias psicoactivas; sin embargo, si decides hacerlo, aquí encontrarás recomendaciones clave para minimizar posibles daños. Es fundamental recordar que cada cuerpo responde de manera distinta, por lo que estas pautas son orientativas y los efectos pueden variar según factores individuales, de salud o contextuales.
Si decides consumir más de una sustancia simultáneamente:
- Evita las combinaciones marcadas como de alto riesgo o potencialmente fatales.
- Comienza siempre con dosis pequeñas y permite que pase suficiente tiempo para observar cómo reacciona tu cuerpo antes de considerar otra dosis.
- Intenta limitar al máximo la cantidad de drogas diferentes que combines. Ten en cuenta que la tabla sólo muestra combinaciones entre dos sustancias, y cuando se agregan más, los efectos son impredecibles y mucho más riesgosos.
Para cuidarte mejor:
- Mantente siempre hidratadx.
- Lleva un registro de las sustancias que has consumido para evitar confusiones.
- Si sientes que lo necesitas, busca asistencia médica de inmediato. En Chile, tienes derecho a atención médica sin sufrir repercusiones legales por el consumo de drogas. Al recibir atención, es crucial informar a los profesionales de salud sobre todas las sustancias consumidas para facilitar el tratamiento.
Finalmente, recuerda que las sustancias pueden estar adulteradas, conteniendo compuestos peligrosos adicionales. Por eso, siempre analiza tus drogas antes de consumirlas. Reducir riesgos comienza con información clara y decisiones conscientes.
A continuación, puedes encontrar una tabla que hemos diseñado para que puedas ver como interaccionan algunas de las drogas más comunes a día de hoy.

Cómo leer esta tabla
Esta tabla ordena riesgos conocidos entre sustancias. Sirve para orientarte rápido, y tiene un límite que conviene tener claro: describe combinaciones entre sustancias puras, y en la calle casi nunca hay sustancias puras. Lo que compras tiene adulterantes, sustituciones y concentraciones que cambian entre una muestra y otra. Por eso una casilla nunca es un permiso.
Vas a notar que en varias combinaciones marcamos más riesgo que las bases de datos internacionales de interacciones. No es un descuido. Esas bases clasifican la molécula; nosotros clasificamos lo que efectivamente circula en fiestas y festivales en Chile, en dosis que nadie mide y en contextos donde casi nunca se consume una sola cosa. Cuando las dos lecturas no coinciden, nos quedamos con la más cauta.
El tusi: por qué su fila es la más difícil de leer
El tusi no es una sustancia, es una mezcla — y una mezcla distinta cada vez. En la mayoría de las muestras analizadas en la región el componente principal es ketamina, acompañada muchas veces de MDMA y cafeína, en proporciones que cambian de un punto de venta a otro y de una tanda a la siguiente. Eso significa que su fila en esta tabla no puede ser tan firme como las demás: no describe una molécula, describe algo que varía.
La forma segura de resolver esa incertidumbre es hacia arriba, no hacia abajo: si no sabes qué contiene, asume el componente con la peor interacción. En la práctica, para decidir qué mezclar, lee la fila de la ketamina, no la del tusi. Si una combinación es peligrosa con ketamina, dala por peligrosa con tusi. Y si además lleva MDMA, súmale lo que corresponda a esa fila.
La misma lógica aplica cada vez que la tabla te deje con una duda: la duda se resuelve por el lado más conservador, o no se consume esa combinación.
Lo que esta tabla no puede hacer por ti
Ninguna tabla cubre el contexto: cuánto llevas, si comiste, si hace calor, si estás tomando algún medicamento, si dormiste, si estás solo. Por eso mirar la casilla es el primer paso, no el único:
- Testea antes. Saber qué es lo que tienes cambia por completo qué fila de la tabla te corresponde mirar.
- Si es cocaína o éxtasis, usa además tira de fentanilo. Los reactivos de color no la detectan.
- Separa en el tiempo en vez de sumar. Muchas combinaciones son peligrosas por simultaneidad, no por existir.
- No consumas solo, y que alguien sepa qué tomaste. Es lo que permite que te ayuden a tiempo si algo sale mal.
- Cuidado especial con los depresores (alcohol, benzodiacepinas, GHB, ketamina): sus efectos se suman sobre la respiración, y es donde las combinaciones se vuelven fatales con más facilidad.
- Ante una emergencia, pide ayuda y di qué se consumió. La información completa es lo que permite atender bien.
Elaboración propia de Reduciendo Daño, contrastada con TripSit (tabla de combinaciones), PsychonautWiki y DanceSafe, y con lo que vemos en terreno. Si encuentras una diferencia entre esta tabla y otra fuente, escríbenos: revisamos y corregimos. Última revisión de contenido: agosto 2026.
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